jueves, 8 de agosto de 2013

Productos que ayudan en la Lactancia Materna

Como decía en Los primeros días de Lactancia Materna, para dar el pecho, no hace falta absolutamente nada más que un bebé y su madre, eso está clarísimo. Pero si que es cierto que hoy en día existen multitud de cosas que podemos usar que aunque no son imprescindibles, ayudan en muchas situaciones que se dan en la lactancia materna.

Pezonera de silicona
El orificio es más grande que el pezón, con lo cual, cuando el bebé succiona a través de ella, la ventaja que ofrece es que encuentra más a dónde agarrarse. Por eso le resulta más sencillo engancharse al pecho con la pezonera, porque hace que tenga que esforzarse menos. Pero son un arma de doble filo.
Desde mi experiencia personal, aconsejaría usarla únicamente cuando el bebé tiene problemas para engancharse al pecho o cuando se tiene el pezón pequeño. Una vez pasados los primeros días y el bebé va aprendiendo, es importante ir retirándola poco a poco. Su uso prolongado no es recomendable por diversos motivos. Uno de ellos es sin duda la incomodidad de que haya una cosa entre tu bebé y tú. Tener que estar pendiente de tenerlas a mano, lavarlas cada vez, esterilizarlas... Para mi fue una pesadilla. Nos costó bastante dejar de usarlas porque cuando empezamos a quitarla, empezaron las grietas y era un pez que se mordía la cola...
El otro motivo por el que se usan es para proteger el pezón cuando a la mujer le salen las odiosas grietas, pero existe la contradicción de que si abusas de las pezoneras son ellas mismas las que te las producen. Eso es lo que me ocurrió a mi. 
Al final tuve que hacer de tripas corazón, tirar todas las pezoneras a la basura (tenía varias por toda la casa y los bolsos para tener siempre una a mano), aguantar el dolor y "obligar" a Diego a mamar sin pezonera. Dolió mucho unos días pero mereció la pena. De hecho, sinceramente, fue uno de los mejores momentos de mi lactancia.

Cojín de lactancia
Es cierto que también puedes usar varias almohadas o varios cojines normales pero para mí esa opción no resulta práctica. Yo me compré el típico cojín largo ya en el embarazo porque me iba fenomenal para dormir. Tiene la forma perfecta y es rápido de colocar, que es bastante importante cuando tienes al peque berreando sin parar porque tiene hambre.












Es muy importante estar cómoda mientras das el pecho, sobretodo al principio que el bebé y la madre están aprendiendo. Las primeras semanas me dolía bastante la espalda y eso que siempre me tomaba mi tiempo para preparar un ambiente cómodo. El motivo era que a causa del dolor de los pechos daba de mamar en tensión. Pero gracias a Dios, pasó enseguida y luego todo iba rodado; enseguida cogíamos la postura y ya no había dolor.

  
Sujetador de lactancia
Lo ideal, por supuesto, es no llevar sujetador. Pero para mí los sujetadores de lactancia son imprescindibles, con un sujetador normal no me apañaba e ir sin sujetador no es una opción, exceptuando las noches, claro.
Eso sí, es muy importante que sean de la talla y forma correcta y que no obstruyan ningún punto del pecho. Esto puede originar pequeños bultos u obstrucciones. El pecho no puede estar oprimido de ninguna manera, ni siquiera en el momento de la toma, si no se corre el peligro de no vaciar el pecho por completo y ahí es cuando puede empezar a  originarse mastitis.
Otro punto importante es que el pecho cambia de tamaño cuando se empieza a regular la producción de leche. Yo al principio usé una 105, al cabo de un mes que fue más o menos cuando se normalizó el tamaño de mi pecho, pasé a la 95. Cometí el error de comprar tres monstruosos sujetadores que luego no rellenaba ni de coña. Así que mi consejo es comprar uno un par de tallas más que en el último mes de embarazo para poder tenerlo para los primeros días. Una vez se compruebe la talla que mejor va y se tengan ganas de ir de compras, comprar otro para poder ir cambiando. Cuando el tamaño del pecho esté normalizado, entonces sí, ¡a comprar cuántos se quieran (o se puedan)!
En cuanto al modelo, lo mejor son los sujetadores que al desabrocharlos dejan todo el pecho al descubierto. Recomiendo mucho este de la imagen, que es de H&M. Además de comodísimo, es muy estético, porque a diferencia de muchos, puedes ponértelo con camisetas o vestidos escotados sin que se vea. Y no parece un sujetador de señora mayor. 



Crema del pezón
Yo la usaba en cada toma los primeros tres meses. Si se me olvidaba en alguna toma, lo notaba
enseguida. Mis pezones necesitaban esa hidratación. Después empecé a solo untarlos un poco con mi propia leche, dejaba que se secara bien antes de cubrirme y la crema la usaba una vez al día.
Creo que prácticamente todas las que hay en el mercado son aptas para el bebé, es decir, no hace falta lavarse antes de dar de mamar.

Extractor de leche (sacaleches)
¿Sacaleches manual o eléctrico? Sin duda, eléctrico.
Primero compré uno manual y mi experiencia con él fue nefasta. Concretamente fue el de Phillips Avent.
Era doloroso y muy pero que muy lento. Para extraer 60 ml de leche podía tirarme tranquilamente una hora. Un horror.
Aparqué el tema del sacaleches un tiempo hasta que un buen día me decidí a gastarme el dinero y me compré el extractor eléctrico Swing de Medela.

Esta compra si que mereció la pena. En menos de diez minutos tenía 150 ml de leche sin ningún dolor. Maravilloso. Sabía que iba a ser bueno porque esta vez me había informado, pero no me imaginaba que iba a ser tan perfecto.
La verdad es que fue genial poder salir una noche con mis amigas después de meses con toda la tranquilidad de que en la nevera y en el congelador había rica leche de mami para mi niño.
Fue fantástica la libertad que me dio el sacaleches para poder salir sin el peque alguna vez, y para que papi de vez en cuando pudiera alimentar a su machote.
Pero lo mejor de todo fue, cuando el peque empezó con las papillas de cereales, podérselos preparar con mi leche.

Discos absorbentes de lactancia
Para mí fueron imprescindibles al principio. Los primeros días fue cuando perdía más leche, sobretodo
por la noche.
¿Lavables o desechables? Mi primera opción fueron los lavables, pero los cambiaba más a menudo de lo que me daba tiempo a lavar, así que cuando iba a buscar unos limpios, no había, y como que no es plan de tener cincuenta.
Con los desechables me fue fenomenal, cumplían su cometido a la perfección y cuando estaban sucios, ¡a la basura! Los que más me gustaron de los que probé fueron los de Suavinex, vienen envueltos individualmente, con lo cual si solo tienes que cambiar uno no tienes que dejar un paquete abierto con el otro. Su forma redonda hace que quede bien integrado en el sujetador y no se note y además, absorben genial.

Estos fueron los productos que me ayudaron en mi lactancia (exceptuando el sacaleches manual) y mis vivencias con ellos. Hay más productos en el mercado, unos son más secundarios y otros son inútiles. Desde mi experiencia, diría que como en todo en esta vida, hay que usar el sentido común.
No es lógico comprarse todo el "kit" de lactancia materna antes de empezar a dar el pecho. Hay que ir poco a poco y en función de las necesidades que vayan surgiendo, comprar o no comprar una u otra cosa.
Lo que seguro que es imprescindible es el amor y la paciencia.

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